jueves, julio 18, 2024
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26 de abril – La librería La Farándula y el Capítulo de Novelda de la Asamblea amistosa Literaria conmemoran el V Centenario de Fernando El Católico.

El Capítulo de Novelda de la Asamblea Amistosa Literaria y la Librería la Farándula conmemorarán el V centenario de la muerte de Fernando el Católico con la presentación de la obra de Fernando Martínez Laínez sobre este personaje histórico.
El acto tendrá lugar el próximo martes 26 de abril, a partir de las 20.30 horas en la Librería La Farándula y será presentado por el periodista, investigador y escritor, David Casado Rabanal, Jefe de prensa del Museo de América de Madrid.

Foto de Librería La Farándula.Fernando II de Aragón y V de Castilla, conocido también como Fernando el Católico, fue el primer monarca que usó el título de Rey de España y el primero que firmó Yo el Rey.
Nació en un palacio y murió en una rústica casa de Madrigalejo, Cáceres, sin dinero suficiente para pagar el entierro.
Fernando el Católico era ampliamente conocido en toda Europa al morir, y en sus últimos años tuvo conciencia del papel fundamental que le había tocado desempeñar en los negocios del mundo.
Fernando el Católico fue un gigante político y nuestro mejor rey. Consiguió transformar un país fragmentado y de tendencia tribal en un estado unificado moderno, con peso en el mundo. No fue un rey perfecto, pero algunos errores graves, como la expulsión de los judíos, no empañan su enorme logro. En visión de Estado y talento político, sin olvidar sus dotes militares, brilla sobre el resto de los monarcas españoles marcando distancias entre ellos. Puso orden en el caos. Quiso hacer una nación común de un conjunto de banderías y terruños y a punto estuvo de salir lapidado en el empeño por los defensores de privilegios arcaicos y sus secuaces, los nobles que eran la élite política de su tiempo. Siempre supo manejar los pactos políticos. Fueron su mejor arma. Considerado un reconocido maestro en la táctica de llegar a acuerdos para armonizar antagonismos, siempre elegía de primera intención la vía negociadora a la hora de resolver los conflictos. Uno de sus pactos fue el que vertebró España. La unión de Castilla y Aragón significó un gran paso para la unidad de los reinos peninsulares, como condición necesaria encaminada a consolidar un Estado moderno, con poder en Europa y el Mediterráneo. Aragón necesitaba de Castilla para defender sus intereses mediterráneos, y Castilla, con la unión de Aragón, abría una puerta importante para su proyección europea y el enfrentamiento inevitable con el imperio Otomano.

El Rey Católico inventó la melodía de lo que sería España, y a partir de ahí todo han sido versiones más o menos afortunadas de la misma música. Fue un rey diplomático y guerrero, capaz de combinar la política y la espada. Fue mucho más que un rey soberano, fue un líder. Inteligente, activo y calculador, persiguió unir dominios y engrandecer el acervo común peninsular, aunque le faltó tiempo. Eso le impidió rematar por entero la unión política y jurídica de todos los reinos hispanos
La obra de Fernando Martínez Laínez huye de disquisiciones psicológicas de dudosa comprobación y busca y se atiene a los datos en forma de crónica.
«A las cosas que los malos dicen al emperador contra mí ―escribió en enero de 1514 en carta a su embajador Pedro de Quintana en la corte austriaca, ante las preguntas del emperador Maximiliano― una sola cosa habéis de responder, que ha más de setecientos años que nunca la corona de España estuvo tan acrecentada ni tan grande como ahora, así en poniente como en levante, y todo después de Dios por mi obra y trabajo.»
La figura histórica de Fernando el Católico, rey de Aragón, Castilla y las Dos Sicilias, marca una serie de acontecimientos decisivos, como la unión de reinos peninsulares, la Guerra de Granada, la expulsión de los judíos, el descubrimiento del Nuevo Mundo y la conquista de Nápoles. Se trata de un momento definitorio de la Historia de España que señala el tránsito de la Edad Media a la Edad Moderna y tuvo en el monarca aragonés a su principal protagonista. Con razón pudo decir Felipe II: «A este lo debemos todo».

Foto de Librería La Farándula.Fernando Martínez Laínez nació en Barcelona en 1941 y es doctor en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.
Durante muchos años ha pertenecido al Servicio Internacional de la Agencia EFE y ha prestado servicio en varios países. Es un experto en asuntos internacionales, en especial de Europa y de las antiguas repúblicas soviéticas. Ha sido reportero, guionista de televisión y ha viajado por América, Asia, China, Rusia, el Cáucaso, Europa y países bálticos.
Ha colaborado asiduamente en gran cantidad de periódicos y revistas. En la actualidad es columnista en las páginas de cultura de ABC e Historia y Vida.
Escritor de amplia y variada trayectoria periodística y literaria, es autor de poesía, ensayos, libros de historia y juveniles, y especialmente de novela policíaca.
Con Carne de trueque (1979) se convirtió en una referencia obligada de la novela negra española. Ganó en dos ocasiones el premio Rodolfo Walsh, otorgado por la Semana Negra de Gijón: la primera, con la biografía novelada Candelas. Crónica de un bandido (1991); la segunda, con la novela Sin piedad (1993). Fue finalista del premio Planeta y del Café Gijón, y ha ganado el premio Hammet de novela policíaca y el premio Grandes Viajeros, además del V Premio Algaba de Investigación Histórica otorgado al libro Como lobos hambrientos (2007) sobre los guerrilleros españoles en la Guerra de la Independencia de 1808 a 1814.
Es autor de obras como: Tras los pasos de Drácula (2001), Escritores espías (2004), El rey del Maestrazgo, El enigma de la Gioconda ; (2005) y Los libros de plomo (2010).
Coordina y prologa la colección «La casa ciega» (ocho volúmenes publicados) de relatos de género negro.

Fernando Martínez Laínez es miembro numerario de la Asamblea Amistosa Literaria.

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